martes, 13 de diciembre de 2016

El caso caraanchoa

No todo está justificado en el arte ni en los experimentos científicos. La madurez y la responsabilidad implica asumir que todo acto conlleva unos riesgos, unas posibles consecuencias. Sería estúpido pensar que uno puede ir agrediendo verbalmente por la calle, al amparo de tener una cámara oculta, e indignarse cuando alguien te cruza la cara. En términos karmicos es agresión por agresión, quizás levemente desproporcionado, pero comprensible y hasta elegantemente poético. Tampoco hablamos de que le hayan pegado una paliza, ni siquiera un puñetazo. Siguiendo la lógica del caraanchoismo quizás el repartidor hacía simultaneamente otro experimento físico de descompresión otológica para ver cuánto tiempo le pitaban los oídos ante varios Newtons de fuerza. Yo creo que su experimento tuvo fantásticos resultados: aprendió en un sólo día que la sociedad española es bastante tolerante con la agresión verbal injustificada y que en esta marabunta humana hay gente con malas pulgas capaces de enseñarte ciertas normas cívicas de un modo espartano y paradójicamente altruista.


Ahora en serio, ¿qué objetivos perseguía su experimento? Suponiendo que este youtuber fuera científico, cosa bastante improbable, uno hace un experimento y debe tener la profesionalidad de aceptar los resultados. Un científico no se querella contra la placa de petri cuyo cultivo bacteriano corresponde exactamente con el microbio que deseaba reproducir. Todo esto es muy absurdo y me perturba bastante.

Quizás sea que hoy en día, cualquier mermado intelectual se abre una cuenta de youtube para decir idioteces y hacer que otros tantos miles de idiotas aburridos te sigan para poder tener ingresos publicitarios. Y el catalizador para conseguir esa viralidad que te hace rico es grabar videos impactantes, morbosos, indignantes... muy al gusto de esta telesociedad caracterizada por su poca paciencia para lo intelectualmente estimulante y sus grandes tragaderas para lo estúpido, lo soez y lo frívolo (véase Gran Hermano, Sálvame, MYHYV y similar...)

Igual que el artista que encadenó a un perro en un museo y lo dejó morir de hambre para llamarlo "obra de arte", este ser intenta lucrarse al amparo de sus "experimentos sociológicos". Si la vida fuera justa, se habría llevado la galleta, denunciaría a su presunto agresor, perdería el juicio por manipular las pruebas y pagaría las costas, además de indemnizar a la víctima por injuriarla, hacerle bullying en su actividad laboral e intentar lucrarte por ello, además de ser el hazmereir y vivo ejemplo de lo que no se debe hacer en la vida. Pero no, la vida no es justa y seguramente haya conseguido un video con efecto viral con millones de visionados, que le harán ganar miles de euros, la empresa despedirá al repartidor kármico y tendrá que indemnizar al pobre youtuber por su retraso. Demuestra tú ahora que su daño neurológico es congénito, y no adquirido, a raíz del citado experimento.

En resumidas cuentas, no todos los youtubers son iguales, pero quizás estamos dándole al "follow" y al "share" por encima de nuestras posibilidades. Deberíamos plantearnos qué clase de cibersociedad queremos fomentar, porque proliferan "líderes de opinión" sin estudios ni criterio científico-académico, de esos que se ganan la vida comentando sus propias partidas de videojuegos, haciendo crónicas políticas al estilo cuñadista de Álvaro Ojeda, o paracientíficos de Pijoland University jugando al Socionova 2.0

jueves, 17 de noviembre de 2016

República Democrática del Congo, ahora con un 33% más de eufemismos

El Congo, ese país olvidado por los telediarios, pedazo de tierra deseado por las multinacionales, la vergüenza del Norte, sucursal del infierno del Sur. El coltán, como el oro, la plata, el cobre, el platino, el petróleo, el gas, .... rico en recursos estratégicos, que son las fortunas de unos y las desgracias de millones de personas.

En el Congo, se han producido 200.000 violaciones de 1998 a 2010, 16.600 violaciones al año, 1.390 violaciones al mes, 46 violaciones diarias. Pero eso no es lo único: raptos, asesinatos, explotación laboral, explotación infantil, contaminación, destrucción medioambiental masiva, guerrillas, corrupción sistémica, analfabetismo, epidemias de SIDA...

Denis Mukwege, médico congoleño y fundador de su propio hospital, atiende a mujeres víctimas de violencia sexual. Ha asistido a 65.000 víctimas desde que abrió su hospital. Además da conferencias por el mundo para denunciar la infernal situación de su país. También lo ha hecho ante la ONU a pesar de recibir amenazas de muerte de su propio gobierno, de su propio ministro.

Siento vergüenza de mi mundo, el mundo económicamente desarrollado y éticamente subdesarrollado. Me indigna la indiferencia, egoismo e ignorancia de los mios. Condeno a mis políticos, los que elegimos libre y democráticamente, porque no hacen nada por evitar esta calamidad. Condeno a las grandes multinacionales, porque actuan como entes psicopáticos esclavizando y destruyendo todo aquello que se interponga entre sus accionistas y el sagrado "máximo beneficio".

Vivimos en un sistema mentalmente enfermo. Muchos se preguntarán "pero y qué hago yo para solucionar esto?" De nada sirve la caridad si no hay solidaridad. ¿De qué sirve donar unos euros a una ONG si luego votamos a un partido imperialista y pagamos bienes y servicios manchados de sangre del tercer mundo?


Denis Mukwege nunca será un ídolo de masas como Messi o una lideresa de opinión como Belén Esteban. Ni mucho menos un Nobel de la Paz como Barack "mr.Dron" Obama.

Si hoy violaran en España a 46 mujeres, el país entero se paralizaría y mañana mismo se haría lo que hiciera falta para solucionarlo. Saldría en todos los telediarios, se condenaría en todas las tertulias. Facebook habilitaría un filtro para ponerlo en la imagen de perfil. Pero no se hace porque no hay voluntad de visibilizar lo que todos saben. Así que no es que no podamos solucionarlo, es que nos importa una mierda lo que suceda en el Congo.

viernes, 14 de octubre de 2016

¿Eres o padeces?

Ayer aprendí que la gente NO ES sino que PADECE DE. Alguien no es un resfriado, ni un cáncer, ni una gripe sino que padece estas enfermedades. Igualmente nadie es depresivo sino que padece depresión, nadie es mentiroso sino que padece de sus propias mentiras, nadie es cobarde sino que padece de su propio miedo. El mundo no está loco sino que padece un trastorno (curable) de falta de sentido común. Lo fácil es etiquetar y clasificar en la inmutabilidad: lo difícil es analizar, reflexionar y tratar de curar los desórdenes bajo el paradigma de que todo es fugaz, relativo y cambiante.

martes, 11 de octubre de 2016

Algo pasa con Podemos

 Imaginemos que las élites económicas de este país hubieran detectado que hace unos años, en plena crisis económica con recortes y bastante malestar generalizado, se produce un atisbo de desestabilización social (vease 15M) Ante el peligro de que el rebaño se descontrole por completo, deciden hacer emerger dos fuerzas políticas nuevas para reconducir a los descarriados (aka indignados) de izquierda y derecha respectivamente.

Inflan ambos globos con la maquinaria mediática y revientan UPD para no confundir, que ya sabemos que a la gente, cuanto menos opciones, mejor. Lo ponen todo a fuego lento y vigilan. Si crece mucho por la izquierda... Venezuela, ETA, y Paracuellos.

PSOE implosiona ante la posibilidad de terceras elecciones. Ciudadanos ahora está calladito. Y el PP no se hunde ni aunque la mierda le llegue hasta las orejas. IU absorvido por Podemos. Podemos, lejos de aprovechar el naufragio nacionalsocialista, se dedican a debatir de un modo absurdo si el agua de la ducha sale a 36 o a 38 grados.

Quizás me equivoque, son sólo elucubraciones: Errejón e Iglesias, tontos no son. Y creo que de política saben un rato, que para eso son politólogos. O son muy torpes, cosa que no es lógica, o alquien ha tirado del hilo, los ha desactivado para que en plena abstención del PSOE no envenenen la creación de gobierno gaviotil y se evite así que se perpetúe este bloqueo institucional.
De ser cierto, en este baile de máscaras, ninguno es lo dice ser y a nosotros no siguen preguntando con qué salsa queremos ser cocinados.